Padre, me gustaria que reflexionaramos sobre esta tesis expuesta por usted.
Si bien, me parece que cada época en su forma de enseñar ha sido la correcta, de acuerdo a su época, a su tradición, a su forma de ver el mundo y lo que el estado necesita; no está bien del autor, según lo entiendo en la introducción, ver la época tradicional o moderna como una época oscura para la pedagogía, donde el maestro enseñaba con dureza “letra con sangre entra”, ya que esos aportes exigentes hicieron en gran parte tanto de la educación religiosa como social, el sentar las bases de un estado moral, con principios éticos que en la actualidad, debido a las nuevas pedagogías se tienden a confundir y a evadir para dar cabida a nuevas formas de vivir llevando no a la humanización del hombre sino a su propia destrucción. Con esto no estoy diciendo que es volver a la época anterior, sino valorar lo se que hizo, buscando aspectos positivos para continuarlos y aspectos negativos para corregirlos.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)