viernes, 30 de octubre de 2009

2. PEDAGOGÍA CATÓLICA ¿AMOR O HIPOCRESÍA?


Memoria y olvido en la historia de la Pedagogía colombiana. Martín Restrepo Mejía según el autor es un condenado al olvido, en vida fue muy reconocido en alto grado pero actualmente borrado de la historia de la pedagogía colombiana.

A partir de los años 50 se abandonó la enseñanza de la historia de la pedagogía, pues se calló en desuso las historias nacionales de la educación. De todo ese proceso se salvó la figura de don agustín Nieto Caballero, quien casi prácticamente desplazó los nombres de casi todos los pedagogos anteriores porque lo que no era liberal no era moderno.

Otra forma de haberse borrado la memoria de Restrepo Mejía es el proceso de secularización de la sociedad colombiana. Ese choque entre lo liberal y lo conservador se condensaron en lo que se denominó “Pedagogía Tradicional” (Castigo, encierro, memorismo y verbalismo). Martín Restrepo Mejía desvela su pertenencia a una pedagogía que piensa el oficio del maestro como un artista, una fuerza de amor, llamado amor pedagógico.

La fama de un hombre infame. Disponemos realmente de muy pocas noticias sobre la vida de don Martín muy pocas anécdotas personales. Nació en Medellín el dos de noviembre de 1861 y murió tal vez en el año 1930. A los 12 años comenzó sus estudios que posteriormente se dedicó por completo a la docencia de párvulos; por motivos económicos lo vendió y lo compró don Manuel A. Botero y él pasó a dirigir el colegio de Boyacá en Tunja. Luego en Cali fue llamado a ejercer como rector del colegio de Santa Librada siendo su último puesto desempeñado en la docencia.

Don Martín Restrepo fue en realidad entre 1892 y 1898 reorganizador y catedrático de filosofía neotomista de la universidad del Cauca en Popayán centro intelectual de todo el sur de Colombia a fines del siglo XIX. A finales de 1933 encontramos extensos artículos de don Martín titulados “Etapas de Civilización” él nunca buscó la figuración política, ni el éxito económico, aunque nunca se abstuvo de participar activamente en las campañas de su momento. En 1927 tituló su obra cumbre “Elementos de Pedagogía” después de la guerra de los mil días comenzó a publicar textos escolares a discreción: una gramática de lengua castellana y compendio elemental.

Después saca otro libro de “Pedagogía doméstica” destinada a llevar conocimientos pedagógicos e higiénicos a las madres de familia del pueblo.
Este texto fue clave en el cambio cultural que se operó en los comienzos del siglo a una mirada de amor materno. En 1914 fundó un periódico titulado “La niñez” que fue aceptada por los jesuitas. En 1917 data su participación en el primer congreso pedagógico nacional.

Elementos de la Pedagogía. La suma pedagógica del primer cuarto del siglo XX en Colombia. Tratado de elementos de Pedagogía de Luís Martín Restrepo Mejía. Texto oficial adoptado para la formación de maestros desde el final de la regeneración y durante la hegemonía conservadora. El tratado de los Restrepo es un erudito compendio donde se aportan lo mejor de la tradición pestalizziana norteamericana como francesa; igualmente la tradición pedagógica nacional, alemana y española, religiosa, protestante, católicas y laicas.

Los elementos de pedagogía se estructuran en dos tomos; uno dedicado a la ciencia de la educación y el otro al arte de la educación. La profesión de pedagogo nunca debe realizarse a un mero oficio de asalariado o de funcionario, sino como un apostolado, lo cual se llamaría amor pedagógico. Ese amor pedagógico debe alimentar la vida de todos los maestros quienes en medio de sus tensiones y dilemas se desenvuelven en sus trabajos escolares. Era una idea liberal conservadora, supuestamente se oponía en cosas al estado y al mismo catolicismo considerándola como acientífica y nociva para la libertad del hombre.


Hoy corremos el riesgo de reducir la pedagogía, convertir sus frases fundamentales en frases banales y sin sentido. Sabemos muy bien que las discusiones sobre principios son tan insolubles como inevitables llevan o remiten a la creencia o a la credulidad. Algo que es correcto para unos es incorrecto para otros.

Del amor pedagógico y otras prácticas: Sabemos que don Martín no fue borrado de la historia de la pedagogía colombina, pues su último libro sobre “Pedagogía de Párvulos” no fue solo una muestra de apertura a las nuevas corrientes, sino que era la afirmación de su más profundo proyecto pedagógico: el amor a la infancia y en especial al que consideraba la edad más desprotegida y maltratada. Don Martín Restrepo, según el autor ayudó al catolicismo de nuestro país a adaptarse a las nuevas realidades en lo que se refiere a los cambios de tiempo, sobre todo en base a la formación.

Para culminar vuelve a retomar la dualidad Teoría/ Práctica. Todo lo que se sabe su fin es llevarlo a una realidad, de manera que sea para la autoformación y transformación del hombre dentro del sistema social; amor pedagógico encarnado que se preocupa de la solución de los problemas del hombre de nuestro tiempo. El amor no se demuestra únicamente con palabras, conocimientos extraídos de la razón, de un cúmulo de palabras, sino que debe ser manifestado en la realidad. La pedagogía debe llevar al hombre a eso, en base a unos conocimientos previos, dar dinamismo y creatividad a la formación de las futuras generaciones que se preparan en nuestro tiempo.

martes, 13 de octubre de 2009

PEDAGOGÍA TRADICIONAL O PEDAGOGÍA MODERNA


1. Las paradojas: La pedagogía pestalozziana fue introducida por primera en Colombia entre 1845 y 1847 como un recurso para mejorar las clases de gramática y aritmética; el método pestalozziano se presentó como el complemento práctico de la filosofía utilitarista de Jeremías Benthamg y de la teoría del conocimiento de Destutt de Tracy.

Luego de una guerra civil y una constitución (1863), así la pedagogía pestalozziana fue apropiada como símbolo político y como tecnología práctica para la formación de ese nuevo tipo de hombre moderno; observador del mundo, positivo y en lo posible laico.

El reglamento-manual de las escuelas primarias de Colombia, conocido como el plan Zerda, expedido en 1893 y vigente casi sin modificación hasta 1993, exigía que el método de enseñanza fuese el “ de Pestalozzi perfeccionado”, pero no fueron exactamente los libros de Pestalozzi los que circularon entre los maestros colombianos, porque esta es más bien una constelación de textos, en especial manuales o cartillas, desarrollados a lo largo del siglo XIX a menudo por discípulos o lectores anónimos, cada uno de ellos inserto en su propia tradición pedagógica nacional. A nuestro país llegó a través de una serie de manuales, bien de lecciones de cosas o de Enseñanza objetiva en sentido estricto.


2. El horizonte conceptual de la pedagogía pestalozziana.

¿Qué clase de moderno era Pestalozzi?

Enrique Pestalozzi (1746-1827) fue llamado Padre de la pedagogía moderna. El descubrimiento fue la aplicación a la enseñanza del concepto clásico de intuición. Mostró que el aprender es una experiencia intransferible y supone un individuo inapelablemente sólo, un sujeto inmerso en un mundo poblado de objetos y librado a sus “Intuiciones confusas” y ya nadie por poderoso o sabio que fuese, podría ahorrarle el error, el esfuerzo o la pérdida de tiempo.

Tanto en Pestalozzi como en Destutt, sus sistemas conducían a buscar una fundamentación de la teoría del conocimiento de la que se derivaba la del aprendizaje en la fisiología, ninguno de los dos alcanzó realmente a dar el salto a los nuevos saberes experimentales.

Qué tan simple es lo simple.

Educar era entonces formar aptitudes intelectuales y hábitos morales, por medio de la ejercitación constante de la memoria, la observación, el cálculo y desarrollar hábitos repetidos hasta lograr su reproducción mecánica constante.

Así, la matriz epistemológica originaria del pestalizzianismo imponía lograr un “método acorde a la naturaleza” a partir de esa noción mecánico racional del psiquismo.
El otro tema crucial para terminar de comprender el universo conceptual del pestalozzianismo es el del rol cognitivo pedagógico asignado al lenguaje.

El hombre en su estadio primitivo, como el infante, “durante mucho tiempo se limita a dar a los objetos particulares, nombres particulares” El lenguaje proveía así “la facultad de precisar mas exactamente las propiedades de los objetos, por medio de verbos y de adverbios, y de explicarnos sus cambios de estado, por medio de variaciones en la formación de las palabras y en sus combinaciones. De esta episteme clásica procede también una de las características que la pedagogía moderna aún no abandona: La idea de suponer que lo natural en el conocer y por tanto en el aprender, es ir de lo simple a lo complejo.

Hacia fines del siglo XIX veremos desarrollarse poco a poco nociones cada vez más problemáticas sobre qué era “lo simple” por ejemplo, para superar la pobreza psicológica del “pensar es sentir”


Dos conceptos de niño activo.

En el manual católico de los hermanos Restrepo Mejía ya encontramos totalmente desarrollada una “psicología racional” o “filosófica” sobre las facultades del alma” que si bien, en el caso colombiano se expresaba en lenguaje neotomista, era en realidad patrimonio común de todos los pedagogos clásicos de fin de siglo XIX y aún de comienzos del siglo XX.

Otro aspecto de su descubrimiento del Padre Pestalozzi, se trata de la función que su pedagogía asigna a la maternidad, a partir de este hecho, algunos historiadores han llamado “el nacimiento de la familia moderna” la cual fue fundada en el amor maternal personalizado e interiorizado en la feminidad, un amor que fue a la vez sacralizado en el símbolo de la Virgen María y de la Sagrada Familia y disciplinado con nuevos saberes positivos. La economía doméstica, la higiene, la medicina y la pedagogía.

3. De la lógica y la gramática a la biología y la psicología experimental.

Un segundo escenario de apropiación del pestalozzianismo en Colombia se dio en el orden de las políticas estatales del saber educativo. Miguel Antonio Caro, a sus 24 años, formuló una dura crítica teórica de la filosofía empirista, demostrando que la doctrina sensualista no era suficientemente moderna.

En la cuestión de textos, PRIMERO: Caro demostró con Muller, que el gran descubrimiento de la ciencia moderna del lenguaje refutaba la idea del origen sensorial de los conocimientos, que las palabras no eran representaciones de objetos concretos, sino que el conocimiento partía de abstracciones construidas convencionalmente por los pueblos a lo largo de su historia. SEGUNDO: Con Claude Bernard, Caro replanteó la cuestión del método clásico cartesiano. Afirma el polemista bogotano, que el método de la ciencia de fin de siglo tiene que ser experimental, no solo deductivo. Bernard fue el autor que llenó la boca y la pluma de los intelectuales y políticos durante la segunda mitad del siglo XIX, pues su saber fascinaba a todos, dado que su método se presentaba como ciencia pura, y no se metía con las creencias religiosas.

Estos nuevos saberes de fundamento biológico, sociológico y filosófico, empezaron a abrir la mirada de la intelectualidad colombiana de fin de siglo hacia nuevos objetos de conocimiento y apuntalaron un nuevo suelo de observación y de intervención para los saberes, a partir de las teorías socio-biológicas sobre la raza: la población, la infancia y el individuo, la familia y la mujer, los pobres y los trabajadores y los enfermos, degenerados raciales y débiles mentales.

4. ¿Una conciliación ilusoria de incompatibles?

El método pestalozziano continuó siendo el método oficial del periodo Regenerador y la hegemonía conservadora hasta 1927. En primer lugar los manuales pestalozzianos norteamericanos publicados hacia la década de 1870 recogieron y desarrollaron un saber-hacer. En segundo lugar, el de la estrategia político-religiosa, el interés de oficializar el método de Pestalozzi “perfeccionado según la mente del angélico doctor”.

El catolicismo aceptó y utilizó las tecnologías de la sociedad fabril e incluso sus avances epistemológicos, mientras luchaba hasta el fanatismo para que los fines éticos y religiosos estuvieran bajo el control de la jerarquía sacerdotal. Lo que se hace interesante de señalar acá, es como al interior de la pedagogía católica se dieron nuevas dislocaciones entre teoría y práctica, es decir, entre unas nociones cada vez mas psicologizadas y sociologizadas de la subjetividad, y la permanencia de unos fines pastorales y educativos aún dogmáticos y heterónomos.


5. ¿El final de la pedagogía racional?

Se podría decir que el final del pestalozzianismo fue macondiano. En el citado congreso Pedagógico de 1917, los hermanos de las escuelas Cristianas, pretendiendo asegurar la ortodoxia pedagógica de la pedagogía católica, quisieron eliminar los manuales que no fueran los suyos, tachando de protestantes a los manuales del Plan Zerda. A partir de 1924 se endurece el proceso por el cual la Iglesia católica es obligada a replegarse de su función de intelectual del saber pedagógico de la instrucción pública primaria y se refugia en la educación privada secundaria. Los párrocos solo conservan su función pastoral de promoción social y de vigilancia moral de las familias. En 1930 el liberalismo se autoproclamó el gran modernizador de la nación; tomó los métodos de la Escuela Activa como bandera propia y borró la memoria del saber pedagógico colombiano declarando que todo lo anterior debía ser olvidado, relegado bajo el monte de la pedagogía tradicional.

Cuando hacia 1945 empiezan a llegar las misiones técnicas internacionales de planificación y desarrollo, el saber pedagógico termina de convertirse en un mero conjunto de instrumentos. En opinión se ve que la tesis fuerte de esta investigación es que el pestalozzianismo, o mejor su estructura de pedagogía racional, continúa siendo una presencia actuante, aunque fantasmal en nuestra actualidad, ella es aún constitutiva de nuestro presente.

Para terminar este valioso tema sobre el delicado tema de las relaciones teoría- práctica; pues, ni el modelo original de Pestalozzi o de cualquier otro pedagogo, ni en sus apropiaciones locales, puede exigirse una “unidad” o coherencia teórica internas. Las tensiones siempre pueden ser conducidas de modo creativo, el problema está más bien, en este modelo clásico, racional y deductivo, en que la teoría se piensa como en un mundo platónico de esencias imperturbables, “la teoría” es buena en sí misma y nunca se equivoca, y funciona además para el maestro, como una lista de instrucciones para aplicar en su práctica. Una práctica que en tal virtud, no consiste en ver nuevas realidades ni en integrar nuevos elementos a la teoría, sino que se reduce a ser la aplicación, siempre deficitaria, siempre a la zaga del ideal puro e inalcanzable.








viernes, 9 de octubre de 2009

(No es nuevas pedagogías, sino nuevas tecnologías...) perdón por la equivocación...


Dentro de la explicación expuesta anteriormente, no quiero decir que la pedagogía de la época moderna, haya llevado a la deshumanización, sino que algunos la utilizaron no en la construcción de una nueva sociedad, sino para satisfacer sus propios caprichos, es decir, se utilizaron estrategias pedagógicas en la enseñanza de crear, innovar cosas que ayudaran al menor esfuerzo del hombre, como por ejemplo, el crear la medicina, su método y pedagogía es y debe ser afavor del hombre, pero muchas veces no es así. otro ejemplo: en la época moderna la enseñanza era bueno por medio de la visión, la representación, que en la época contemporánea al llegar la tecnología, la radio y la televisión, en lugar de educar muchas veces corrompe, deshumaniza al hombre.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

INTRODUCCION

Padre, me gustaria que reflexionaramos sobre esta tesis expuesta por usted.
Si bien, me parece que cada época en su forma de enseñar ha sido la correcta, de acuerdo a su época, a su tradición, a su forma de ver el mundo y lo que el estado necesita; no está bien del autor, según lo entiendo en la introducción, ver la época tradicional o moderna como una época oscura para la pedagogía, donde el maestro enseñaba con dureza “letra con sangre entra”, ya que esos aportes exigentes hicieron en gran parte tanto de la educación religiosa como social, el sentar las bases de un estado moral, con principios éticos que en la actualidad, debido a las nuevas pedagogías se tienden a confundir y a evadir para dar cabida a nuevas formas de vivir llevando no a la humanización del hombre sino a su propia destrucción. Con esto no estoy diciendo que es volver a la época anterior, sino valorar lo se que hizo, buscando aspectos positivos para continuarlos y aspectos negativos para corregirlos.

sábado, 15 de agosto de 2009

Introducción

Comencemos por què preguntas te genera la introducciòn.