martes, 13 de octubre de 2009

PEDAGOGÍA TRADICIONAL O PEDAGOGÍA MODERNA


1. Las paradojas: La pedagogía pestalozziana fue introducida por primera en Colombia entre 1845 y 1847 como un recurso para mejorar las clases de gramática y aritmética; el método pestalozziano se presentó como el complemento práctico de la filosofía utilitarista de Jeremías Benthamg y de la teoría del conocimiento de Destutt de Tracy.

Luego de una guerra civil y una constitución (1863), así la pedagogía pestalozziana fue apropiada como símbolo político y como tecnología práctica para la formación de ese nuevo tipo de hombre moderno; observador del mundo, positivo y en lo posible laico.

El reglamento-manual de las escuelas primarias de Colombia, conocido como el plan Zerda, expedido en 1893 y vigente casi sin modificación hasta 1993, exigía que el método de enseñanza fuese el “ de Pestalozzi perfeccionado”, pero no fueron exactamente los libros de Pestalozzi los que circularon entre los maestros colombianos, porque esta es más bien una constelación de textos, en especial manuales o cartillas, desarrollados a lo largo del siglo XIX a menudo por discípulos o lectores anónimos, cada uno de ellos inserto en su propia tradición pedagógica nacional. A nuestro país llegó a través de una serie de manuales, bien de lecciones de cosas o de Enseñanza objetiva en sentido estricto.


2. El horizonte conceptual de la pedagogía pestalozziana.

¿Qué clase de moderno era Pestalozzi?

Enrique Pestalozzi (1746-1827) fue llamado Padre de la pedagogía moderna. El descubrimiento fue la aplicación a la enseñanza del concepto clásico de intuición. Mostró que el aprender es una experiencia intransferible y supone un individuo inapelablemente sólo, un sujeto inmerso en un mundo poblado de objetos y librado a sus “Intuiciones confusas” y ya nadie por poderoso o sabio que fuese, podría ahorrarle el error, el esfuerzo o la pérdida de tiempo.

Tanto en Pestalozzi como en Destutt, sus sistemas conducían a buscar una fundamentación de la teoría del conocimiento de la que se derivaba la del aprendizaje en la fisiología, ninguno de los dos alcanzó realmente a dar el salto a los nuevos saberes experimentales.

Qué tan simple es lo simple.

Educar era entonces formar aptitudes intelectuales y hábitos morales, por medio de la ejercitación constante de la memoria, la observación, el cálculo y desarrollar hábitos repetidos hasta lograr su reproducción mecánica constante.

Así, la matriz epistemológica originaria del pestalizzianismo imponía lograr un “método acorde a la naturaleza” a partir de esa noción mecánico racional del psiquismo.
El otro tema crucial para terminar de comprender el universo conceptual del pestalozzianismo es el del rol cognitivo pedagógico asignado al lenguaje.

El hombre en su estadio primitivo, como el infante, “durante mucho tiempo se limita a dar a los objetos particulares, nombres particulares” El lenguaje proveía así “la facultad de precisar mas exactamente las propiedades de los objetos, por medio de verbos y de adverbios, y de explicarnos sus cambios de estado, por medio de variaciones en la formación de las palabras y en sus combinaciones. De esta episteme clásica procede también una de las características que la pedagogía moderna aún no abandona: La idea de suponer que lo natural en el conocer y por tanto en el aprender, es ir de lo simple a lo complejo.

Hacia fines del siglo XIX veremos desarrollarse poco a poco nociones cada vez más problemáticas sobre qué era “lo simple” por ejemplo, para superar la pobreza psicológica del “pensar es sentir”


Dos conceptos de niño activo.

En el manual católico de los hermanos Restrepo Mejía ya encontramos totalmente desarrollada una “psicología racional” o “filosófica” sobre las facultades del alma” que si bien, en el caso colombiano se expresaba en lenguaje neotomista, era en realidad patrimonio común de todos los pedagogos clásicos de fin de siglo XIX y aún de comienzos del siglo XX.

Otro aspecto de su descubrimiento del Padre Pestalozzi, se trata de la función que su pedagogía asigna a la maternidad, a partir de este hecho, algunos historiadores han llamado “el nacimiento de la familia moderna” la cual fue fundada en el amor maternal personalizado e interiorizado en la feminidad, un amor que fue a la vez sacralizado en el símbolo de la Virgen María y de la Sagrada Familia y disciplinado con nuevos saberes positivos. La economía doméstica, la higiene, la medicina y la pedagogía.

3. De la lógica y la gramática a la biología y la psicología experimental.

Un segundo escenario de apropiación del pestalozzianismo en Colombia se dio en el orden de las políticas estatales del saber educativo. Miguel Antonio Caro, a sus 24 años, formuló una dura crítica teórica de la filosofía empirista, demostrando que la doctrina sensualista no era suficientemente moderna.

En la cuestión de textos, PRIMERO: Caro demostró con Muller, que el gran descubrimiento de la ciencia moderna del lenguaje refutaba la idea del origen sensorial de los conocimientos, que las palabras no eran representaciones de objetos concretos, sino que el conocimiento partía de abstracciones construidas convencionalmente por los pueblos a lo largo de su historia. SEGUNDO: Con Claude Bernard, Caro replanteó la cuestión del método clásico cartesiano. Afirma el polemista bogotano, que el método de la ciencia de fin de siglo tiene que ser experimental, no solo deductivo. Bernard fue el autor que llenó la boca y la pluma de los intelectuales y políticos durante la segunda mitad del siglo XIX, pues su saber fascinaba a todos, dado que su método se presentaba como ciencia pura, y no se metía con las creencias religiosas.

Estos nuevos saberes de fundamento biológico, sociológico y filosófico, empezaron a abrir la mirada de la intelectualidad colombiana de fin de siglo hacia nuevos objetos de conocimiento y apuntalaron un nuevo suelo de observación y de intervención para los saberes, a partir de las teorías socio-biológicas sobre la raza: la población, la infancia y el individuo, la familia y la mujer, los pobres y los trabajadores y los enfermos, degenerados raciales y débiles mentales.

4. ¿Una conciliación ilusoria de incompatibles?

El método pestalozziano continuó siendo el método oficial del periodo Regenerador y la hegemonía conservadora hasta 1927. En primer lugar los manuales pestalozzianos norteamericanos publicados hacia la década de 1870 recogieron y desarrollaron un saber-hacer. En segundo lugar, el de la estrategia político-religiosa, el interés de oficializar el método de Pestalozzi “perfeccionado según la mente del angélico doctor”.

El catolicismo aceptó y utilizó las tecnologías de la sociedad fabril e incluso sus avances epistemológicos, mientras luchaba hasta el fanatismo para que los fines éticos y religiosos estuvieran bajo el control de la jerarquía sacerdotal. Lo que se hace interesante de señalar acá, es como al interior de la pedagogía católica se dieron nuevas dislocaciones entre teoría y práctica, es decir, entre unas nociones cada vez mas psicologizadas y sociologizadas de la subjetividad, y la permanencia de unos fines pastorales y educativos aún dogmáticos y heterónomos.


5. ¿El final de la pedagogía racional?

Se podría decir que el final del pestalozzianismo fue macondiano. En el citado congreso Pedagógico de 1917, los hermanos de las escuelas Cristianas, pretendiendo asegurar la ortodoxia pedagógica de la pedagogía católica, quisieron eliminar los manuales que no fueran los suyos, tachando de protestantes a los manuales del Plan Zerda. A partir de 1924 se endurece el proceso por el cual la Iglesia católica es obligada a replegarse de su función de intelectual del saber pedagógico de la instrucción pública primaria y se refugia en la educación privada secundaria. Los párrocos solo conservan su función pastoral de promoción social y de vigilancia moral de las familias. En 1930 el liberalismo se autoproclamó el gran modernizador de la nación; tomó los métodos de la Escuela Activa como bandera propia y borró la memoria del saber pedagógico colombiano declarando que todo lo anterior debía ser olvidado, relegado bajo el monte de la pedagogía tradicional.

Cuando hacia 1945 empiezan a llegar las misiones técnicas internacionales de planificación y desarrollo, el saber pedagógico termina de convertirse en un mero conjunto de instrumentos. En opinión se ve que la tesis fuerte de esta investigación es que el pestalozzianismo, o mejor su estructura de pedagogía racional, continúa siendo una presencia actuante, aunque fantasmal en nuestra actualidad, ella es aún constitutiva de nuestro presente.

Para terminar este valioso tema sobre el delicado tema de las relaciones teoría- práctica; pues, ni el modelo original de Pestalozzi o de cualquier otro pedagogo, ni en sus apropiaciones locales, puede exigirse una “unidad” o coherencia teórica internas. Las tensiones siempre pueden ser conducidas de modo creativo, el problema está más bien, en este modelo clásico, racional y deductivo, en que la teoría se piensa como en un mundo platónico de esencias imperturbables, “la teoría” es buena en sí misma y nunca se equivoca, y funciona además para el maestro, como una lista de instrucciones para aplicar en su práctica. Una práctica que en tal virtud, no consiste en ver nuevas realidades ni en integrar nuevos elementos a la teoría, sino que se reduce a ser la aplicación, siempre deficitaria, siempre a la zaga del ideal puro e inalcanzable.








1 comentario:

  1. este tema me pareció muy interesante, ya que aprendí como Pestalozzi dió a concer su método de enseñanza la percepción, donde los objetos tienen mucho que ver dentro de la enseñanza escolar.

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